miércoles, 11 de diciembre de 2019

Marco Conceptual.


Marco Conceptual.
La Tecnología de por sí no significa progreso ni mejoría. Son los hombres y el uso que hacen de la Tecnología los que crean en progreso. Con la información sintetizada en este apartado, se entiende que el cloud computing representa un cambio importante en cómo pueden las empresas y Organismos Públicos procesar la información y gestionar las áreas TIC; apreciándose que con la gestión TIC tradicional las empresas realizan cuantiosas inversiones en recursos, incluyendo hardware, software, centros de procesamiento de datos, redes, personal, seguridad, etc.; mientras que con los modelos de soluciones en la nube se elimina la necesidad de grandes inversiones y costes fijos, transformando a los proveedores en empresas de servicios que ofrecen de forma flexible e instantánea la capacidad de computación bajo demanda. (Urueña, 2012)
El verdadero potencial de la tecnología no será alcanzado si ésta no sirve para vincular, promover y facilitar la interacción y vinculación entre los recursos humanos de las instituciones y el resto de sus actores. La aplicación de la tecnología debe brindar mecanismos para hacer posible la sinergia entre los actores, su expresión y participación en los procesos, así como promover y facilitar la producción, transferencia y uso del conocimiento.
La computación en la nube es una herramienta que recientemente ha abierto un mundo de posibilidades tanto a usuarios del común, como a instituciones y gobiernos, el concepto de "la informática en la nube" (conocido en inglés como "Cloud Computing") empezó en proveedores de servicio de Internet a gran escala, como Google, Amazon AWS, Microsoft y otros que construyeron su propia infraestructura. De entre todos ellos emergió una arquitectura: un sistema de recursos distribuidos horizontalmente, introducidos como servicios virtuales de TI escalados masivamente y manejados como recursos configurados y funcionando de manera continua, el software como servicio se encuentra en la capa más alta y caracteriza una aplicación completa ofrecida como un servicio, en-demanda, vía multitenencia (lo cual significa que una sola instancia del software que corre en la infraestructura del proveedor y sirve a múltiples organizaciones de clientes).
Dado que la computación en la nube no permite a los usuarios poseer físicamente los dispositivos de almacenamiento de sus datos (con la excepción de la posibilidad de copiar los datos a un dispositivo de almacenamiento externo), deja la responsabilidad del almacenamiento de los mismos y su control en manos del proveedor.
Tener nuestros datos almacenados en línea, siendo todos ellos accesibles simplemente a través de un nombre de usuario y una contraseña, nos hace dudar acerca del nivel de privacidad de los mismos, dado el grado de vulnerabilidad de acceso que actualmente padecen la gran mayoría de los servicios en la nube. La lógica nos lleva a pensar que, si es posible que descubran la contraseña de nuestro correo electrónico, o de nuestra cuenta de Facebook, también es posible que descubran la contraseña que utilicemos para almacenar nuestros datos privados en la nube, nadie nos garantiza lo contrario.
Otro interrogante que surge es acerca del nivel de disponibilidad de nuestros propios datos, con qué velocidad podremos acceder a los mismos y si podremos hacerlo en cualquier momento. Qué pasa si necesitamos un dato y por alguna razón, como puede ser la caída de nuestro proveedor de servicios (ISP), no contamos con internet, o quizás el servicio en la nube que utilizamos no está disponible por razones técnicas u otros motivos.

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